Familiares y amigos despidieron a la mujer de 28 años durante un velatorio a cajón cerrado en el cementerio municipal de San José de Metán. Bajo la lluvia, sus restos fueron trasladados hacia el paraje Paso del Durazno. La familia insiste en que no se trató de un suicidio.
En medio de un profundo dolor y bajo una persistente lluvia, familiares y amigos dieron el último adiós a Roxana Guiravica, la joven de 28 años que fue encontrada sin vida en una zona de monte cercana al relleno sanitario, al norte de San José de Metán. El velatorio se realizó a cajón cerrado en la sala municipal del cementerio local, desde donde sus restos fueron trasladados hacia el paraje Paso del Durazno.
La despedida estuvo marcada por la tristeza, pero también por los interrogantes que rodean su muerte. La familia sostiene que Roxana no se quitó la vida y reclama que se esclarezcan las circunstancias en las que fue encontrada.
Según consta en el certificado de defunción, la causa de muerte fue asfixia mecánica por ahorcamiento. Sin embargo, sus allegados cuestionan la hipótesis del suicidio y señalan que el cuerpo de la joven fue hallado en el suelo, después de permanecer varios días en el lugar.
Su hermana, Cintia Rueda, explicó que Roxana atravesaba problemas de adicción a las drogas y que solía ausentarse de su hogar durante algunos períodos. Por ese motivo, la familia no había realizado una denuncia por su desaparición.
El prófugo fue identificado por la Policía como Lucas Damián Morales, de 30 años, domiciliado en Metán, quien se encontraba detenido por robo calificado por el uso de armas y amenazas.
El hallazgo provocó conmoción entre los familiares y vecinos que se acercaron al lugar. Durante varias horas, y pese a la lluvia, permanecieron en las inmediaciones del monte mientras aguardaban el retiro del cuerpo.
